Cuando se escucha lo que se está escuchando en esta campaña electoral, no te queda más remedio que tener una opinión de los señor@s que quieren ser nuestros representantes.

El otro día tuvimos la increíble visita del pasado en el cine de una empresa alhameña sito en Totana, antiguo lugar de espectáculos y varietés. Franco no pudo asistir por problemas estomacales, pero ahí estuvieron defendiendo “la verdad” verdadera, la única, ilustres lacayos de Paquito que se batieron el cobre ante una eufórica plebe que aplaudía a rabiar frases del primo hermano del caudillo.
Lo primero que me sorprendió fue la procesión anterior al acto, desfile de modelo de señoras ataviadas con sus más espectaculares galas, hijas de los antiguos señoritos que cada mañana visitaban el puente para elegir a los desamparados que cavarían su huerto ese día, lo que les daría derecho a seguir vivo otro día más, gracias al pan que podrían comprar, ritual bien controlado por la nobleza totanera que sabían estirar la cuerda al máximo para que se murieran de hambre los menos posibles, aunque claro, no eran perfectos y a veces fallaban, no pasaba nada, los catalogaban como “daños colaterales” del régimen impuesto por dios con la mano santa católica y apostólica del gallego, ese hijo puta.
Pues resulta que el “Mayor” defensor público de Franquito “el ojo pollo” ahora se presenta como number 1 como candidato a Europa y lo peor de todo no es que estas señoras vestidas de Armani le vayan a votar, sería una aberración lo contrario, lo peor es que lo van a hacer muchos hijos y nietos de aquellos que pedían trabajo en el puente y se mataban a cavar huertos por un chusco y una sardina.
Yo de momento lo primero que haría sería mantenerme despierto y poner “Oreja” avizor no sea que Mayor se acerque a alguno de mis hijos, que con lo que va declarando no me fiaría yo mucho.
Saludos a los que se creen lo que no son y solo son herramientas de aquellos que si son lo que se creen.